Jueves, 01 Febrero 2018 00:00

El viacrucis de una familia que derrumbó su barraca por creer en la promesa gubernamental de una casa

 
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El hijo de Noris Mata tiene 14 años y padece retraso psicomotor y cognitivo. Su caso era prioridad del plan SUVI, pero nunca recibieron los recursos para rehacer su vivienda El hijo de Noris Mata tiene 14 años y padece retraso psicomotor y cognitivo. Su caso era prioridad del plan SUVI, pero nunca recibieron los recursos para rehacer su vivienda Fotos William Urdaneta

@OrianaFaoro

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“Estoy cansada de vivir así”, resumió Noris Mata señalando una barraca de unos 15 metros cuadrados, hecha con retazos de zinc y madera. La mujer de 40 años lloró al contar su historia, mientras sostenía una de las manillas de la silla de ruedas de su hijo, Yocksan Gabriel Morillo Mata, que padece de retraso psicomotor y cognitivo. Lloró de desesperación, al recordar que son casi tres años que vive en tan precarias condiciones, luego de ser engañada por el plan de Sustitución de Racho por Vivienda (SUVI), en el 2015.

Ella, su esposo y sus tres hijos viven en la invasión Virgen del Valle, ubicada en la UD-140 de San Félix, en un pequeño terreno de la avenida Palomenque de Acuña. En el 2015 la visitó el ex alcalde de Caroní, José Ramón López, con un equipo del Ministerio de Vivienda. Le dijeron a ella y a todos los vecinos de la cuadra que serían incluidos en el programa SUVI pero, para poder comenzar a entregarle los materiales, debía demoler su barraca.

“Esta barraca era grande. Tenía mis muebles, tenía baño, mis comodidades, pero me hicieron derrumbarla y más nunca regresaron… yo ya estoy cansada de vivir así”, reiteró al secarse las lágrimas. Su pequeño rancho tiene dos camas matrimoniales juntas, en donde duermen los cinco, hacinados. Una cortina les sirve de puerta en la lámina que divide el dormitorio de la sala donde guardan la nevera, la cocina y la lavadora.

Su hijo Yocksan está perennemente en una silla de ruedas. No habla ni camina. Su atención médica depende de especialistas de la Misión Médica Cubana de 11 de Abril, que lo visitan en su casa todos los meses y le llevan las medicinas que requiere. Noris no puede hacer más que atenderle en tan precarias condiciones, que incluyen bañarle con tobos porque desde hace un mes no tienen agua corriente.

El único ingreso que sustenta a la familia Morillo Mata es la Misión Hogares de la Patria, que este mes aumentó a 830 mil bolívares para las familias de cinco personas. El monto se hace precario cuando la canasta alimentaria se ubicó el mes pasado en 16 millones 501 mil 362 bolívares. 

Origen del plan social

El programa SUVI fue creado por el ex presidente Hugo Chávez, en el año 2005, para ayudar a familias de bajos recursos que vivieran en zonas de alto riesgo o terrenos no aptos. A través de consejos comunales, en enlace con alcaldías y gobernaciones, el Ministerio de Vivienda suministraría los materiales a las familias censadas en pobreza extrema, para que construyeran una casa de entre 53,41 y 72 metros cuadrados, con dos o tres habitaciones, sala, cocina, comedor, baño y lavadero.

Así lo explica el sitio web de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV), que desde 2011 absorbió el programa SUVI. En este portal no hay cifras de cuántas viviendas se han reparado en todo el país desde la creación del programa, ni tampoco cuánto dinero se ha invertido.

Promesa electoral

En la invasión Virgen del Valle, ubicada al lado de la urbanización Inés Romero, no llegó nunca el SUVI. Noris no fue la única engañada. Eglys Suárez, residente de la misma comunidad, aseguró que a ella le han ofrecido cuatro veces la ansiada sustitución de rancho por vivienda.

 

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“Estoy cansada de vivir así. Uno sufre mucho cuando no tiene un baño, me tengo que bañar detrás de la puerta y en la noche, después que los niños se bañen”, dijo Noris Mata

habitacionWEBCinco personas, dos adultos y tres niños, duermen hacinados en la única habitación del diminuto rancho

familiamorillomataEl 1 de enero un equipo de Inviobras visitó a la familia Morillo Mata, para comprobar su pobreza extrema. Volvieron a prometer que les ayudarían

 

“Vinieron en 2015 y no cumplieron. Volvieron a venir en la elección de gobernadores (octubre 2017), en la de alcaldes (diciembre 2017) y ahora, porque vienen las presidenciales”, confesó, al entender que el ofrecimiento se trata de una maniobra para obtener votos a favor del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

A diferencia de Noris, Eglys no demolió ninguna parte de su barraca. “Ella (Noris Mata) lo hizo por la urgencia, porque le habían dicho que su caso era prioridad porque tiene un hijo especial, pero en vez de ayudarla, le hicieron fue un daño”, consideró.

La visita más reciente de la Gobernación de Bolívar al rancho de Noris fue el 1 de enero de 2018. El nuevo presidente del Instituto de Viviendas, Obras y Servicios (Inviobras), Javier Pérez, estuvo con su equipo en el terreno y le volvieron a asegurar que el SUVI dignificaría su casa.

“La verdad no sé si me van a dar materiales o qué. Ellos me dijeron que me iban a ayudar y me han traído la bolsa de comida (del CLAP), y me mandaron a sacar unos papeles para volver a meterme en la data”, reveló la mujer de tez trigueña, contextura delgada y cabellos canosos.

Actas de nacimiento, de matrimonio, certificado de desempleo de ella y su esposo y documentos afines son los que debe consignar, por tercera vez, para recibir la ayuda social.

Construir por su cuenta no es una opción ante el encarecimiento de los materiales de construcción, pues su ingreso no alcanza ni para hacer las tres comidas del día o comprar el agua potable a un camión cisterna. Su esposo trabaja reparando lavadoras y últimamente no ha conseguido empleo.

“Yo espero que me ayuden porque yo tenía mis muebles, mis comodidades, pobremente… He pensado hasta en vender aquí, pero con lo que me paguen no voy a conseguir algo mejor en ningún lado”, lamentó Noris.

La historia de la familia Morillo Mata desnuda cómo las misiones sociales del Gobierno que preside Nicolás Maduro no dan prioridad a las familias en pobreza extrema, ni siquiera por tener un hijo con diversidad funcional. En cambio, la GMVV ha priorizado urbanismos en zonas clase media de Puerto Ordaz y San Félix -en terrenos no zonificados para viviendas-, cuyos habitantes no son familias reubicadas de sectores informales como Virgen del Valle.

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Los Morillo Mata no siempre pueden hacer las tres comidas del día y su delgadez lo confirma

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